“Yo no rompí ningún código con Merlo”
¿Necesitabas un partido como el que jugaste el sábado ante Arsenal?
Sí. Sabía que debía terminar de ponerme bien físicamente antes que nada. Después del partido del sábado me sentí contento y tranquilo por lo realizado. Yo soy el primero en hacer una autocrítica: no venía jugando bien. Hoy estoy mejor en lo físico. Sé que lo futbolístico llega solo.
¿Creés que el bajón era sólo por lo físico?
Lo que pasa es que yo necesito estar siempre en contacto con la pelota y si no estoy bien físicamente, no rindo a pleno. Había hecho un buen trabajo de potencia y me faltaba un toque más para lograr ese pique de dos o tres metros repentino, que es algo que me caracteriza. Lo charlé con el Profe (Kohan) y con Passarella luego de jugar con Libertad en Asunción porque me sentí mal en ese partido y nada más. Fue sólo eso. Después se habló mucho de bajos rendimientos y cosas así… Pero yo lo hablé con los que lo tenía que hablar…
Estabas con bronca….
Pero normal. Si me importara todo un carajo no sentiría esa bronca. Prefiero la bronca. Porque yo tengo claro que me quiero superar todos los días, que tengo amor propio para querer superarme siempre.
Pero tenías bronca también por lo que se decía de que Passarella te había dado descanso…
¿Sabés qué pasa? Acá siempre se busca algo más allá… Nadie te cree por más que vos digas pasa esto, esto y esto… Siempre se busca otra cosa. Es increíble. Parece que tenés que estar mintiendo. Porque si decís todo como realmente sucede, más de uno cree que estás ocultando algo. Y yo no tengo que ocultar nada… Tengo 30 años y una carrera que me enorgullece. Quiero seguir mejorando y evolucionando. Creo en ser jugador de fútbol y deseo seguir aprendiendo. A veces son tan simples las cosas que cuando no las entienden, te termina dando bronca. Pero no voy a salir a desmentir todo lo que se diga por ahi. No sería saludable.
¿Recuperaste el idilio con la gente que pareció que se había roto después del episodio del verano con Merlo?
Más allá de todo, creo que la gente entiende que yo soy un pibe que nació acá y que quiere a River. Que quiero esta camiseta y que trato de demostrar siempre todo lo que siento dentro de la cancha. Puedo jugar mal, bien o regular, pero soy el más duro conmigo mismo. Es normal que la gente te haga notar su descontento si no jugás bien. Pero cuando juego un poco bien me lo agradece más porque creo que sabe todo lo que siento por River.
¿Estabas con rencor por aquellos insultos del verano?
Nunca tuve rencor hacia la gente de River. Tenemos un cariño especial que es recíproco. Yo me fui más veces ovacionado que puteado de la cancha. Eso no me lo va a cambiar nadie. A quién no le gusta una ovación. El que dice que le da lo mismo, miente. Bueno, yo no miento.
¿Qué pasó con Merlo? No quedaste bien parado en esa historia…
Fue todo muy raro… Confuso. Nunca esperé vivir una cosa igual. Yo le planteé a un tipo una situación muy especial de la que estaba convencido de que no podía afrontar. Fue en una habitación de cuatro paredes y los dos solos…
¿Le dijiste que te ibas o le planteaste un “vos o yo”?
Le dije que no quería ser un estorbo y que me iba. Sin planteos. Nada más que eso. Nunca lo hice público hasta ahora. Yo no dije lo que pasó ahí adentro porque respeto esas cosas. Y no iba a salir a decir qué era lo que se había hablado en esa habitación con Merlo por más que me hubiera ido de River. Después salí a explicar lo que pasó y se buscó algo más. Y acá no había nada más. Cuando las cosas son simples, francas y de frente, parece que es poco creíble… Pero, bueno, es la sociedad en la que vivimos.
¿De verdad te ibas?
Sí. Te imaginás que fue un momento duro. Pero estaba decidido. Un amigo me decía que no podía ser, que el hierro bueno se dobla pero no se quiebra… Yo viví momentos desagradables por las cosas que se decían. Las mentiras que escuché… Gente que opinaba sin saber. Gente del fútbol incluso… Increíble. Acá somos todos opinólogos, viste. Bueno, de todo se aprende. Hoy me sirve para saber qué no debo hacer. Yo no opinaría nunca de esas cosas porque solamente los que estábamos ahí sabemos de verdad qué pasó. Fui de frente y sin maldad. Hablan de códigos rotos… Bueno, yo no rompí ningún código con Merlo.
Fue tan loco todo que no pudiste siquiera hablar de la llegada de Passarella.
Es que fue todo muy rápido. A Daniel no lo veía desde hacía seis años. En realidad, nos cruzamos una vez de casualidad, hace dos años, en una filial de Chacabuco que lleva su nombre, pero había mucha gente y hablamos dos palabras. Y te digo la verdad: no sabía qué iba a pasar con nuestra relación por todo lo que se había hablado. Había que volver a empezar, y con muchos objetivos inmediatos como el repechaje de la Copa.
¿Hubo un punto de inflexión en el traspaso de Merlo a Passarella?
Claro. Fue el partido ante Oriente Petrolero. Pocos equipos se bancan lo que vivimos nosotros en el verano con un 6 a 0 que no dejó dudas. Eso fue muy grosso. Este equipo demostró tener una personalidad enorme. Después se empezó a ver la mano de Daniel y ahora puedo decir que este equipo ya tiene una identificación. Ahora buscamos consolidarla.
(Entrevista original del diario Clarin)
2 comentarios por mucho
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Amigo pasame tu msn para hablar, jaja, gracias por el comentario ya te agrego. Un abrazo
Comment por MUNDO FUTBOLERO BLOG Febrero 15, 2008 @ 2:30 pmgallardoo..crack..la ultima etapa en el millo no me gusto..pero yo no me olvido de las cosas q hizo.
intercambio de links??
http://notiriver.blogspot.com
Comment por Martin Febrero 15, 2008 @ 4:35 pm